 |
jueves 21 de mayo de 2009 Reelecciones
Primero fueron Fujimori y Menem; después, Chávez, Uribe y Correa. Cinco presidentes de América del Sur forzaron las constituciones de sus respectivos países para lograr su reelección. Fueron presidentes de muy diferente signo ideológico, pero con una misma obsesión.
El presidente del país más importante de la región, Brasil, nos acaba de dar una lección ética al rechazar los intentos de algunos de sus partidarios de seguir el mismo camino. El presidente Lula, el más popular y el que más legitimidad tendría para ello, ha resuelto la cuestión aún en una coyuntura difícil, cuando su candidata, Dilma Roussef, sufre una recaída en su enfermedad (cáncer linfático) que pone en serias dudas su futuro político.
Se puede discutir el fondo del asunto, argumentando que en Europa no hay limitación de mandatos. La diferencia está en las tradiciones y en que en la mayoría de los casos Europa tiene sistemas parlamentarios. Los sistemas presidencialistas fuertes, como en América Latina, son más propicios a los abusos de poder. Y más aún si se permite la reelección indefinida. La falta de controles parlamentarios efectivos es evidente: en Colombia tiene a la tercera parte de sus miembros en la cárcel por nexos con el narcotráfico y con paramilitares; en Argentina, donde el gobierno tiene mayoría absoluta en las dos cámaras, éstas sesionan poco y nada y cuando es necesario el gobierno echa mano de los decretos de necesidad y urgencia; en Venezuela el parlamento chavista (la oposición no participó en las últimas elecciones legislativas alegando falta de garantías), entregó al presidente la posibilidad de gobernar por decreto.
Es Brasil, la democracia más vigorosa de la región, quien da esta lección de seriedad y sentido de estado. Aunque cabe recordar que es México el país que desde hace casi 100 años (1910, presidencia de Francisco Madero), el que impuso la no reelección. En todos los documentos oficiales mexicanos hay un sello que dice "democracia efectiva, no reelección". Durante los largos años de gobiernos sucesivos del PRI México no fue un ejemplo de limpieza democrática. Pero al menos supo acotar las tentaciones que pudieran tener los sucesivos presidentes para apoderarse del estado. Porque ni el "dedazo" de los presidentes, que virtualmente designaban a sus delfines y sucesores, significó en ningún caso que los mandatarios salientes retuvieran ningún poder efectivo.
martes 19 de mayo de 2009 Temperatura en Caracas
Entre 1954 y 1989, Paraguay sufrió una cruenta dictadura encabezada por el general Alfredo Stroessner. Una dictadura, eso sí, que celebraba elecciones puntualmente (siempre en mes de febrero), de acuerdo a lo que establecía la Constitución. Por supuesto que los opositores reales no podían presentarse, se hablaba de una oposición alquilada, para dar visos de legitimidad al régimen. En plena guerra fría, Stroessner fue uno de los principales aliados de EE.UU. y gracias a ellos y a su aislamiento y olvido, pudo sobrevivir tantos años. Una de las cosas que el dictador disponía es que nunca la temperatura en Asunción, podía oficialmente sobrepasar ciertos límites. El calor podía ser sofocante, y la sensación térmica hacerlo aún más insoportable, gracias a la humedad procedente del río Paraguay, pero Stroessner consideraba que eso podía espantar al turismo. En Venezuela parecen estar dispuestos a emular el esquema de pensamiento del dictador paraguayo. Y en una nueva arremetida contra los medios opositores, primero el presidente Chávez y ahora la Defensora del Pueblo, Gabriela Ramírez, amenazan con cerrar Globovisión (el único canal opositor, tras el cierre de Radio Caracas Televisión), al que acusan de terrorismo mediático. El "pecado" del medio fue informar antes de que lo hiciera el gobierno y los medios oficiales (u oficialistas) de la existencia de un terremoto en Caracas. Cumpliendo su obligación, el canal dio la noticia, que solo después sería confirmada oficialmente. En otro país se estaría preguntando al gobierno por qué tardó en dar la información, y a los medios oficiales por qué la retuvieron. Ojalá que a Chávez no se le ocurra también falsear la temperatura de Caracas
viernes 15 de mayo de 2009 Chávez y la lectura
Al lado de la Opera de Berlín y sobre la majestuosa avenida Unter den Linden, está la Bebelplatz, una de las más hermosas plazas de la capital alemana. Allí, el 10 de mayo de 1933, los nazis procedieron a la quema de más de 25.000 libros. Hoy, un discreto monumento recuerda una de las atrocidades cometidas por el régimen hitleriano, que solo se vio superada por la sangre de los millones de sus víctimas. Muchos años más tarde, en la Argentina de los militares genocidas (Videla y sus compañeros de armas), también se quemaron libros. Es famosa la anécdota, grotesca, de un militar que echó al fuego un tratado de cubismo pensando que se trataba de un texto sobre la Cuba de Fidel Castro. Antes, muchos argentinos quemaron preventivamente sus bibliotecas o las enterraron en sus jardines, conscientes de que algunos títulos en su poder podían significar la muerte para sus propietarios. El gobierno de Venezuela anuncia ahora un gigantesco Plan Revolucionario de Lectura (PRL) para fomentar el socialismo del siglo XXI. "Leer, leer y leer, consigna de todos los días", dijo Chávez al anunciar el plan. Pero lo que podría haber sido una extraordinaria y loable iniciativa, se convierte en una burda manipulación de las conciencias que antes que fomentar la libre circulación de las ideas y el espíritu crítico en los ciudadanos, pretende un adoctrinamiento propio de los totalitarismos. Con dinero de todos los ciudadanos, las bibliotecas se verán inundadas de libros con los discursos de Chávez, o por textos como "Por qué soy chavista", del ex ministro del Poder Popular para la Cultura, Farruco Sesto, hoy ministro de la Vivienda. El mismo, por cierto, que en una carta a Joan Manuel Serrat, que se solidarizó con Alejandro Sanz cuando fue vetado para su presentación en Caracas, escribió en un mensaje al cantautor catalán: "Yo no estoy seguro de poder calificar a Venezuela como el país más libre del mundo, pero de lo que sí estoy seguro es de que éste es un país tan libre como cualquiera pueda serlo, y desde luego mucho más, por ejemplo, que los EE.UU. o la propia España. Donde a cada rato, y tú lo sabes, se cierra o se multa un periódico (sic), se prohibe un partido o se enjuicia a unos muchachos por quemar una fotografía en público". Habría que aclarar que Farruco es en realidad Francisco de Asís Sesto Novás, español de nacimiento. Pero los lectores no podrán leer el libro "Por qué no soy chavista", del historiador venezolano Manuel Caballero. Seguramente tampoco ninguno de los libros de Teodoro Petkoff, dos intelectuales de izquierda que no cumulgan con el chavismo. Hace un tiempo le pregunté en Caracas al entonces ministro de Educación, el profesor Aristóbulo Istúriz, acerca de los libros de texto para la enseñanza de la historia en los colegios. No pude obtener un libro de texto ni una respuesta real. Hoy, el gobierno muestra abiertamente sus planes. Sin olvidar las trabas ya existentes para la importación de libros. Los dólares necesarios no se consiguen a menos que el importador demuestre que los títulos no se editan en el país o que los autores locales no han tratado la misma temática (nuevamente sic).
miércoles 13 de mayo de 2009 ¿Tiene memoria Sarah Palin?
La que fuera candidata republicana a la vicepresidencia de los EE.UU., Sarah Palin, anuncia la publicación de unas memorias para el año próximo. Su editor, HarperCollins, asegura que "tiene una historia fascinante que contar", asegurando que la ex gobernadora de Alaska es una de las figuras más carismáticas de la escena política norteamericana de los últimos años (sic). Evidentemente se trata de comerciar y ganar un montón de millones. Pero nadie puede pensar que la que fuera número 2 en la candidatura de John McCain puede aportar algo de interés a un lector interesado en la política de EE.UU. Y no se trata de una afirmación ideológica. Muchos ultraconservadores, como Palin, tienen ideas y biografía para un libro. George W. Bush, por ejemplo, gobernó el país más poderoso de la tierra durante 8 años y puede aportar información sobre su período, más allá de la simplicidad y esquematismo de sus ideas. Pero lo peor no es que Palin publique sus memorias, o que una editorial las edite, hay que temerse que hay un público interesado en un personaje como ella. Porque más allá de su conocido conservadurismo, no hay que olvidar su absoluta falta de conocimientos en casi todos los ámbitos, como quedó en evidencia durante la campaña electoral. Incapaz de citar sus periódicos de referencia, la simplicidad del personaje queda de manifiesto con uno de las anécdotas de aquella campaña electoraal: a la pregunta de cuántos países conocía, aparte del propio, dijo que tres, pero después se descubrió que en dos de ellos solo había hecho una escala técnica. ¿Podría convertirse en millonaria gracias a sus memorias? Todo puede ser, personajes más insulsos han sido protagonistas de otros libros, pero valdría la pena pensar en comprar antes tantos otros textos valiosos, inteligentes y hasta más divertidos.
martes 5 de mayo de 2009 Baile de candidatos en Argentina El próximo 28 de junio, Argentina renueva parcialmente sus dos cámaras del Parlamento, la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado. Por ley, aprobada en el anterior gobierno de Néstor Kirchner, estas elecciones a mitad de mandato debían celebrarse el cuarto domingo de octubre. Pero un cálculo político de la presidenta, cuya popularidad ha caído a un 30 %, consideró mejor un adelanto para evitar un desgaste que quizá ni así podrá sortear. El adelanto pretende también acortar los tiempos de la oposición y complicar las alianzas para enfrentar al oficialismo. No obstante, todo indica que el mapa electoral va a cambiar, perdiendo el oficialismo la mayoría parlamentaria de la que ahora dispone. A los errores del gobierno, empezando por el largo conflicto con el campo con que inició su mandato, hay que añadir que hay divergencias dentro del peronismo (no es ninguna novedad) y que la oposición, o parte de ella, puede verse beneficiada por lo que algunos conocen como "efecto Alfonsín": la muerte del ex presidente parece haber favorecido la recuperación de un partido histórico, pero que había caído a sus horas más bajas tras el desastroso gobierno de Fernando de la Rúa. Es el ex presidente Néstor Kirchner, y no la presidenta, quien lleva a cabo la estrategia electoral. Y las encuestas parecen ponerlo nervioso. La elaboración de la lista de candidatos, aún sin terminar, lo demuestra. Se habla de candidaturas testimoniales, con figuras políticas que se presentarán a las elecciones para luego renunciar, una maniobra que puede ser legal pero que en el fondo defrauda a los votantes. La cantante y actriz Nacha Guevara, que acaba de protagonizar un musical sobre Evita, sin actividad política hasta ahora (aunque no hay duda de que tiene una clara posición política), hay sido reclutada para atraer los votos de los más humildes, que pueden identificarla con la imagen de la mítica esposa de Perón. También se ofreció integrar las listas del oficialismo a la actriz Andrea del Boca, famosa por protagonizar numerosas telenovelas. Pero, con ser discutible estas candidaturas, hay otras figuras en este baile electoral francamente repugnantes. Vayan como ejemplo las de Luis Patti y Aldo Rico. El primero, un policía represor preso y en espera de juicio, es alentada por un sector del peronismo disidente que encabeza el ex presidente Duhalde. En cuanto a Rico, cabe recordar que fue con Mohamed Seineldín jefe de los militares carapintadas que pusieron en grave peligro la democracia argentina durante el gobierno de Alfonsín, con tres alzamientos militares. Rico, que ahora se declara ultrakirchnerista, busca un lugar en el oficialismo, pero podría ir con Patti en otra lista si desde el gobierno se considera que resta votos. En cualquier caso, lo que hay que esperar de estas elecciones, sea cual sea el resultado, es que el sistema democrático se fortalece. Y que no se cumpla las apocalípticas predicciones de Néstor Kirchner, de que todo se hunde si hay un vuelco electoral.
viernes 17 de abril de 2009 Regreso a Buenos Aires
Vuelvo a Buenos Aires después de casi dos años. La última vez estuve cubriendo las elecciones y la posterior asunción de Cristina Fernández como presidenta. Las primeras imágenes me recuerdan que, pese a todo, buena parte de la Argentina sigue siendo un país pobre, en el que millones de personas sobreviven en la miseria. Me basta con mirar por la ventana del auto que me lleva desde el aeropuerto de Ezeiza a Lomas de Zamora, en el sur del Gran Buenos Aires, por el camino negro. A mi derecha, antes de pasar por Puente Alsina y Lanús, veo pasar villas miseria y restos del naufragio industrial de otros tiempos.
Horas más tarde, muy cerca del camino recorrido, un adolescente de 14 años mataría a tiros a un hombre al que intentó robar su vehículo. Seguramente el muchacho actuaba por encargo y no recibiría más de 100 euros por el coche.
Antes de que acabe el día vuelvo a Lanús, donde están algunas de las zonas más pobres del conurbano bonaerense, donde se roban unos 60 vehículos por semana y donde proliferan los desarmaderos o desguaces de coches, naturalmente robados. Junto a la estación de tren, los vendedores ambulantes me recuerdan situaciones vividas en algunos países de Asia o Africa. Y la visita al despacho de un abogado, me devuelve a la memoria los tugurios en los que trabajan los abogados paquistaníes de Islamabad, Pakistán.
Pero la primera imagen de todas, que me recordó una cara no grata de la Argentina, la tuve en el mismo aeropuerto. Cambio 100 euros en el mostrador situado al lado de la recogida de equipajes. Sé que en el centro tendré un cambio más favorable, pero prefiero tener efectivo local. Lo que me gusta menos es que me ofrecen mejor cotización si cambio 150 euros.
Traspaso la aduana para contratar un remis, esa versión criolla de taxi privado, y caigo en la trampa de atender al más gritón de los promotores, sin comparar el precio de sus competidores, situados todos en la misma fila de mostradores. Me cobra 100 pesos argentinos, unos 22 euros. Me acompaña y me lleva una de mis valijas un empleado que me pide "una propinita".
Es la viveza criolla de la que han escrito desde Julio Mafud, con su extraordinaria "Psicología de la viveza criolla", a Marcos Aguinis a Marco Denevi. Parece que Borges escribió (lamento no poder citar con exactitud): "El argentino suele carecer de conducta moral, pero no intelectual; pasar por un inmoral le importa menos que pasar por un zonzo. La deshonestidad, según se sabe, goza de la veneración general y se llama viveza criolla".
Por cierto, que para afianzar la imagen de crisis, el dengue a llegado a Buenos Aires, lo que demuestra el deterioro sanitario y ambiental propio de otros países más pobres de la región
Creado por Javier González Moral, a las 15:28 Etiquetas: América Latina, Argentina, crisis
América Latina, Argentina, democracia miércoles 1 de abril de 2009
Adiós a Raúl Alfonsín 
Pocos momentos tan emocionantes puedo recordar en el último cuarto de siglo en Argentina como el último mitin de campaña frente al obelisco de Raúl Alfonsín, previo a su victoria en las urnas. También lo fueron otros, como el que Oscar Alende (del Partido Intransigente) hizo en Plaza Once, pero el de Alfonsín encarnó las esperanzas de millones de argentinos frente a los años de la más cruel dictadura que el país había sufrido. Junto a una impresionante oratoria, Alfonsín aportaba una conducta en esos tiempos difíciles que tenía fundamentalmente dos coordenadas. Por una parte, fue uno de los fundadores de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos. Y además tuvo la lucidez de ser uno de los pocos dirigentes que se opuso a la guerra de las Malvinas, sin sumarse al espíritu patriotero que arrastró a otros.
Su gobierno tuvo luces y sombras. Son muchos los que se sintieron traicionados por ceder a las presiones militares, después de haber tomado la inédita medida de llevar a los tribunales a los principales líderes de la dictadura. Otros no olvidan el fin de su gobierno, en medio de una espantosa hiperinflación y saqueos a supermercados.
Pero no hay que olvidar nunca las circunstancias. Hoy los militares no tienen un papel político en el país, pero en los primeros años de democracia, a partir de 1983, otra era la situación. Su manejo de la economía, quizá pudo ser mejor. Pero la herencia en este caso también fue espantosa. Y sufrió como nadie el acoso de los sindicatos peronistas, que le hicieron más de diez huelgas generales. Huelgas que pretendieron debilitar su gobierno más que conseguir logros sociales.
Tuvo un muy alto reconocimiento internacional. Puso rostro a una nueva Argentina. Y fue honesto: murió en el mismo domicilio, con los mismos bienes que tenía antes de su paso por la Casa Rosada.
Creado por Javier González Moral, a las 21:59
Afganistán, India, islamismo, Paquistán domingo 22 de marzo de 2009
La vuelta de Chaudhry
Decir que los últimos años han sido de crisis permanente en Paquistán es una obviedad. Realmente ése ha sido el estado del país desde que es independiente. Las dictaduras militares se vieron intercaladas por gobiernos civiles corruptos. Hubo varios magnicidios y guerras con su vecino oriental, la India. Si acotamos un poco más el tiempo, veremos que en los últimos tiempos esta situación crítica tiene, entre otros nombres propios, los del general Pervez Musharraf, el último de los dictadores militares, la asesinada Benazir Bhutto y el ex presidente de la Corte Suprema, Iftikhar Chaudhry (foto número 1). Este fue destituido por el ex presidente Musharraf el 3 de noviembre del 2007, junto con otros 60 jueces, al tiempo que imponía el estado de emergencia.
La destitución de Chaudhry provocó en su momento una ola de protestas en todo el país que a la larga acabaría con Musharraf. Una vez asesinada Benazir Bhutto, su viudo, el hoy presidente Zardari, juntó fuerzas con el otro gran líder de la oposición, Nawaz Sharif, que presentaron un frente común en las elecciones de hace un año y medio. Uno de los puntos fundamentales del acuerdo entre ambos líderes políticos había sido la restitución de Chaudhry. Pero Zardari no cumplió, y rompió con Sharif, temeroso de que el juez pudiera reavivar alguna de las causas por corrupción en su contra. Nuevamente tuvo que ser la presión popular y, sobre todo, la movilización de los abogados, quienes forzaron la mano al gobierno. 
Aitzaz Ahsan (foto número 2) fue uno de los principales impulsores de este inédito movimiento, que llevó a las calles, de forma casi cotidiana, a miles de abogados en todo el país. Primero enfrentaron la represión del ejército en tiempos de Musharraf y ahora bajo el gobierno civil.
La restitución del juez Chaudrhry es la mejor noticia que llega desde Pakistán en los últimos tiempos. No solo se revierte una medida arbitraria tomada por un dictador militar, también debe ayudar a recuperar la institucionalidad de un gobierno asediado por enormes dificultades: un movimiento islamista autóctono creciente, al-Qaeda, relaciones con la India aún más difíciles tras los atentados de Bombay, sin olvidar que también con Afganistán hay una situación de conflicto
Creado por Javier González Moral, a las 23:20
Afganistán, India, islamismo, Paquistán martes 19 de febrero de 2008
El ocaso de Musharraf
Lahore.- Las elecciones parlamentarias de Pakistán son, ante todo, la derrota del presidente, aunque su cargo no estaba en juego. Y suponen, asimismo, la victoria de dos líderes que tampoco eran candidatos: Alí Asif Zardari, el viudo de Benazir Bhutto, y el ex primer ministro, Nawaz Sharif, inhabilitado por Musharraf. También es la victoria –o la venganza- de la asesinada Benazir.
Si el PPP de la familia Bhutto forma gobierno y lo hace mediante un acuerdo con el PLN de Sharif, su primer objetivo será desmontar el andamiaje legal y constitucional que puso en pie Musharraf para asegurarse su continuidad. Las bases para un gobierno de este tipo están puestas, pero no hay que olvidar que Benazir Bhutto negoció con Musharraf antes de su vuelta del exilio y su viudo no se caracteriza por la integridad.
El odio que se profesan Zardari y Musharraf, alimentados en el caso del primero por lo varios años de cárcel que pasó sin juicio acusado de corrupción por el segundo, no es menor que el que se tienen los Bhutto y los Sharif. No es tampoco menor el que se dispensan Sharif y Musharraf, teniendo en cuenta que el segundo derrocó al primero y que Sharif sufrió años de cárcel antes de salir al exilio previo pago de más de 8 millones de dólares. Pero a veces la política hace olvidar agravios pasados.
Lo fundamental para los pakistaníes es saber si los personajes en cuestión habrán aprendido algo. Zardari, que no será primer ministro pero maneja el PPP, fue conocido en el primer mandato de su esposa como mister 10 % y hay quien asegura que en el segundo ya se le llamaba mister 20 %. Sharif también encabezó un gobierno ampliamente corrupto.
Nunca segundas partes fueron buenas, dice un refrán. Pero hay algún ejemplo, el más notable es el de Alan García en Perú. De creer lo que están diciendo, parece que sí hay voluntad de cambio y hay lugar para la esperanza.
El ejército, que desde la independencia, en 1947, ha venido ejerciendo un papel importante en la política del país (incluso en los gobiernos civiles), parece decidido a retirarse a sus labores naturales. Por lo que Musharraf no podrá contar con su respaldo.
El escenario más previsible es que el futuro parlamento reponga a los jueces de la Corte Suprema destituidos por Musharraf, que estaban por declarar ilegal su candidatura a la presidencia. Que vuelvan a considerar el tema y, efectivamente, lo inhabiliten. Y que se elija un nuevo presidente, para acabar con cualquier rastro de la dictadura.
Seguramente será el momento en que Musharraf decida cambiar de aires. En Pakistán nadie la va a garantizar la seguridad que necesita. No olvidemos que tuvo al menos cuatro atentados fallidos. El islamismo radical no le perdona que tras el 11-S se pusiera del lado de los EEUU, después de haber apoyado a los talibanes afganos.
Una primera opción es Arabia Saudí, exilio también de Sharif. El otro es Turquía, el país en el que pasó su infancia, cuyo idioma conoce y donde podrá llevarse el busto de Ataturk que adorna su despacho.
Creado por Javier González Moral, a las 18:53
América Latina, Chile, militares miércoles 6 de febrero de 2008
Chile, otra vez los militares
Han pasado ya 18 años desde que terminó la dictadura en Chile y algo más de un año desde la muerte del general Pinochet. Pero el poder militar sigue teniendo una cuota de poder importante. Sirva como ejemplo el caso del general de división Gonzalo Santelices, que encabezaba la guarnición militar de Santiago, acusado por su implicación en los crímenes cometidos por la llamada Caravana de la Muerte. Recordemos que el caso hace referencia a la comitiva militar que encabezó el general Arellano Stara, tras el golpe de 1973, que fusiló sin juicio previo a 70 presos políticos.
El general Santelices ha reconocido (lo hizo ya en una declaración judicial en el 2002), que fue testigo de uno de los episodios de la siniestra caravana: el fusilamiento en la Quebrada del Way, en el norteño desierto de Atacama, de 14 prisioneros que estaban en la cárcel de Antofagasta. Su defensa es que habría sido fusilado si no hubiese cumplido órdenes.
El gobierno chileno, a través de su vocero o portavoz, Francisco Vidal, había expresado su preocupación al comandante en jefe del Ejército por la permanencia en el cargo del general inculpado. La derecha habla de caza de brujas, a pesar de la confesión del propio Santelices.
Lo que nos da idea del difícil equilibrio entre civiles y militares es cómo se viene desarrollando el caso. Vidal asegura que no presiona al ejército, que expresó su punto de vista sobre el tema y confió en la decisión del jefe de la fuerza, el general Oscar Izurieta.
El general Santelices, que renunció tras tomar estado público su caso, asegura que se va para no perjudicar a la institución. Pero no dice nada de por qué guardó silencio tanto tiempo, ni expresó rechazo o repulsa por los crímenes.
Lo que nadie dice es que el ejército y su comandante en jefe deben subordinación al gobierno legítimo, al ministro de Defensa y a la presidenta Bachelet. Y más en casos de tanta gravedad, sin que esto suponga desconocer el principio de presunción de inocencia. Lo que ningún gobierno puede es ceder parcelas de poder ni de decisión. Y la sociedad no debe creerse el discurso de los militares genocidas, que se consideran combatientes.
Afortunadamente, en Argentina se están dando algunos pasos fundamentales para normalizar la situación, 25 años después del fin de la dictadura. En primer lugar se decidió enviar a cárceles comunes a los represores, que venían disfrutando de jaulas de oro en distintos centros castrenses. Convendría avanzar ahora en la situación de los casos de prisión domiciliaria (caso Videla, por ejemplo). Como bien recuerda el fiscal del juicio a los ex comandantes, Julio César Strassera, se está aplicando mal, ya que se supone que debe afectar a los casos de personas enfermas y, sobre todo, no es automática a partir de los 70 años.
Creado por Javier González Moral, a las 20:12 0 comentarios
Etiquetas: Afganistán, islamismo, Paquistán viernes 21 de septiembre de 2007
Horas difíciles para Musharraf
Al cabo de 8 años en el poder, el general Pervez Musharraf se encuentra en su momento más complicado. Está pendiente de que la Corte Suprema decida si se puede presentar a las elecciones y renovar su cargo. Y la oposición, tanto los islamistas como los partidos tradicionales, han tomado la iniciativa y las calles de todo Paquistán.
El general que en 1999 dio un golpe de Estado incruento contra Nawaz Sharif, pretende lograr la reelección sin dejar el uniforme en el armario. Y quiere conseguirlo antes de que las elecciones generales previstas para comienzos del próximo año cambien la composición del parlamento nacional y las cámaras regionales, que se constituyen en colegio electoral y eligen al presidente. Ahora mismo las fuerzas le serían favorables, cosa que no puede asegurar después de las elecciones.
Lo que suceda en Paquistán nos interesa a todos. Es uno de los países musulmanes más grandes, con 190 millones de habitantes. Se encuentra en la frontera con Afganistán y sirve de retaguardia a los talibanes que recobran fuerzas y asedian tanto al gobierno afgano de Karzai como a las fuerzas de la OTAN. En sus madrasas se forman cientos de miles de niños y adolescentes que engrosarán las fuerzas jihadistas. Y se trata de una potencia regional y nuclear que, 60 años después de su independencia, sigue en conflicto abierto con la India.
Hasta los atentados del 11 de septiembre Musharraf apoyó a los talibanes. Desde entonces los ha combatido con mayor o menor convicción y eficacia. Hasta la toma de la Mezquita Roja de Islamabad, por parte de radicales cercanos a al-Qaeda, que sería asaltada el 10 de julio con la muerte de la menos un centenar de personas. Esto le ha valido la declaración de guerra por parte del propio Bin Laden. Pero no fue el único revés de los últimos tiempos. La Corte Suprema revocó la decisión presidencial de remover a Iftikhar Chaudhry, presidente del Tribunal Supremo. Y deportó sin contemplaciones a Nawaz Sharif, el ex primer ministro que él mismo derrocó, después de que la justicia autorizase su regreso del exilio.
Musharraf se presenta como el único que puede contener el islamismo. Y Occidente se encuentra ante un dilema ya conocido: apoyar a un dictador que supuestamente es útil a sus intereses o alentar la recuperación de la democracia. En las elecciones del 2002 los islamistas solo consiguieron el 11 % de los votos, pero todo indica que el respaldo ahora será mucho mayor.
El peor de los escenarios sería que el general-presidente decrete el estado de emergencia, anule las elecciones y se mantenga por la fuerza en el poder. Una alternativa que muchos analistas ven como posible, sobre todo si la Corte Suprema negara a Musharraf el derecho a presentarse como candidato a las elecciones presidenciales.
Creado por Javier González Moral, a las 20:46
Centroamérica, elecciones, Guatemala, militares viernes 31 de agosto de 2007
Guatemala, campaña sangrienta
Guatemala celebrará elecciones generales el próximo 9 de septiembre. Desde el pasado mes de mayo, medio centenar de personas ligadas política o familiarmente a alguno de los 14 candidatos, han sido asesinados. El socialdemócrata Álvaro Colom, favorito en las encuestas, denunció 15 bajas en sus filas.
No es un fenómeno nuevo. Cuando Guatemala recuperó la democracia (1986), después de varias décadas de sangrienta guerra civil, la herencia que dejaron sucesivos gobiernos militares, cuyas dictaduras se cuentan entre las más sangrientas del continente,. Fue la violencia y la impunidad. Solo el año pasado fueron asesinadas 6.000 personas. En la campaña electoral de hace cuatro años cayeron 28. Traficantes de droga que intentan infiltrar a todos los partidos y antiguos paramilitares se suman a los delincuentes comunes, pero todos con un enorme grado de ferocidad en sus acciones.
El ex general Otto Pérez Molina, 57 años, figura en segundo lugar en las encuestas y por tanto disputaría la segunda vuelta con Colom. Graduado en la Escuela de las Américas (la escuela de los dictadores), se da por seguro que estuvo en nómina de la CIA. Fue jefe del G-2, la inteligencia militar, cuya sede estaba en el cuarto piso del Palacio Nacional y que fue la verdadera máquina del terror durante la dictadura. Fue también comandante de la base de Quiché, la zona donde más se sufrió la guerra (1960-1996), y donde el ejército usó la táctica de tierra arrasada y aldeas estratégicas.
No hay que olvidar que los militares guatemaltecos son, probablemente, los primeros en América Latina en recurrir de manera sistemática a la desaparición forzada de personas. Método que empezaron a usar el 6 de marzo de 1966, cuando fueron ejecutados clandestinamente más de 30 miembros y simpatizantes del Partido Guatemalteco del Trabajo (comunista), incluyendo a su líder, Víctor Manuel Gutiérrez.
Pérez Molina tomó el relevo del ex general Efraín Ríos Montt en su intento de poner a un general ligado con el pasado en el Palacio Nacional. Incluso heredó el apoyo incondicional de la creciente comunidad evangélica del país, que tenía en Ríos Montt un furioso predicador, al mismo tiempo que ejercía la presidencia de facto.
Pérez Molina se retiró del ejército en el 2000 y fundó el Partido Patriota. Se autoproclama como el “general de la paz”, aprovechando que fue uno de los firmantes de los Acuerdos de Paz, en nombre del ejército. Y promete acabar con la violencia en seis meses si gana las elecciones. Naturalmente, el método es la mano dura. Para ello recurriría al ejército, durante los tres primeros años de su eventual mandato, mientras se reestructura la corrupta Policía Nacional Civil, fruto de los Acuerdos de Paz.
También se presentará en estas elecciones Rigoberto Menchú, Premio Nobel de la Paz 1992, que aspiraría a ser la primera mujer indígena en ser presidenta en América Latina. Pero, más allá de su buena voluntad y su falta de recursos, está hundida en las encuestas. Al punto que ya declaró que después de las elecciones se dedicará a fortalecer el movimiento político Winap, un partido indígena del que será secretaria general.
Las esperanzas que trajo el fin del conflicto armado, se han visto frustradas, igual que pasó en otros países de América Central. Guatemala sigue siendo un país profundamente desigual y con un 80 % de su población viviendo en la pobreza. Amnistía Internacional ha denunciado que millones de guatemaltecos están atrapados en un círculo de pobreza, violencia, discriminación e impunidad. Y esta parece ser, lamentablemente, la perspectiva para Guatemala después de estas elecciones.
Creado por Javier González Moral, a las 22:50
Centroamérica, narco, Nicaragua, Noriega, Panamá miércoles 15 de agosto de 2007
La vuelta de Noriega
El general panameño Manuel Antonio Noriega, que entre 1983 y 1989 fue el hombre fuerte del país (aunque nunca fue presidente, utilizó figuras de paja), está preparando su salida de la cárcel de Florida donde pasó los últimos 17 años de su vida. Condenado a 40 años en los EE.UU. bajo los cargos de narcotráfico, saldrá de prisión al cumplir más de dos tercios de condena y gracias a su buena conducta.
El próximo 24 de agosto un juez norteamericano deberá decidir si lo libera el 9 de septiembre o lo extradita a Francia, donde fue juzgado y condenado a 10 años de prisión por lavado de dinero. En caso negativo podría volver a Panamá, donde también tiene una condena pendiente (aunque por su edad la purgaría en su casa) o ir a un tercer país.
La vuelta a Panamá es complicada para el gobierno. Muchos temen su archivo, con dossieres comprometedores sobre muchos personajes políticos. Además tiene todavía un importante apoyo entre los sectores más desfavorecidos de la población (40 % de la población está bajo el nivel de la pobreza).
La historia de Noriega, hoy con 72 años, es la de uno de los protagonistas de la convulsa historia centroamericana de los años ´70 y ´80. Había sido jefe del G2, nombre que recibía la inteligencia militar durante el gobierno del general Torrijos. Posteriormente sería el jefe de las Fuerzas de Defensa (ejército) y a la muerte de Torrijos controló además el Partido Revolucionario Democrático.
Desvirtuó la revolución torrijista (“dictadura con cariño”, según una curiosa definición). Hombre sin escrúpulos, fue agente de la CIA, aunque sería mejor decir que fue doble o triple agente: tenía buenos contactos con el régimen cubano y con el Mossad. Estableció sólidas relaciones con los sandinistas y con el cártel de Medellín. De todos se aprovechó, actuando según su conveniencia. Y, sobre todo, de acuerdo al mejor postor.
Franklin D. Roosvelt fue el autor de aquella famosa frase: “sí es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta”, referido al primero de los Somoza. De Noriega, el presidente Reagan y luego Bush padre podrían haber dicho lo mismo. Lo utilizaron mientras les servió, en los años convulsos de las guerras de Centroamérica. Los archivos demuestran que negoció con Oliver North incluso el asesinato de la cúpula del gobierno sandinista, a cambio de limpiar su imagen ligada al narcotráfico.
Pero llegó un momento en que a EE.UU. le resultó un estorbo. Tras la devolución del canal mediante los acuerdos Torrijos-Carter (1977) y, sobre todo, después de la muerte del carismático general, los norteamericanos pensaron que Panamá debía tener un gobierno civil, naturalmente favorable a sus intereses.
En 1984 Noriega permite unas elecciones que oficialmente ganó Nicolás Arditto (“Fraudito”) Barletta, que debe renunciar ante el clamor popular de fraude. Tras otra serie de episodios político-militares que sería farragoso detallar, las elecciones de 1989 dan la victoria, aparentemente arrolladora, al opositor Guillermo Endara. Pero Noriega anula el proceso, lo que colma la paciencia de Washington.
Además la prensa de EE.UU. empezó a hablar de sus relaciones con el Cártel de Medellín. Ya en 1978 el agente de la DEA, Avelino Fernández, denuncia sus conexiones con el narcotráfico. Después, Pablo Escobar se refugiaría en Panamá tras ordenar el asesinato del ministro colombiano de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, lo que inició el narcoterrorismo. Noriega también permitió que se instalara en la selva del Darién un gran laboratorio para producir cocaína. Esta relación duró hasta que la ambición del panameño se hizo insoportable para los narcos.
Las cuatro razones que el presidente Bush da para ordenar el derrocamiento de Noriega mediante una invasión que bautizó como Causa Justa, fueron: salvaguardar la vida de los ciudadanos estadounidenses en el país (tras algunos confusos incidentes en los que murió un marine norteamericano); defender la democracia y los derechos humanos; combatir el tráfico de drogas; y respaldar el cumplimiento del Tratado Torrijos-Carter, alegando que Noriega amenazaba la neutralidad del Canal.
No se ha podido establecer un balance de víctimas de la invasión norteamericana. Una cifra de muertos en la que coinciden diversas fuentes es la de 3.000, entre ellos el fotógrafo del diario español El País, Juantxu Rodríguez. La invasión provocó enormes daños materiales, incluyendo la destrucción del barrio del Chorrillo. Pero sobre todo, confirmó nuevamente la odiosa imagen imperial de los EE.UU., cuando se estaba produciendo el desmoronamiento de la Unión Soviética. ¿Quiso el gobierno de Washington capturar a Noriega o reafirmar su hegemonía continental? Las dos cosas, pero sobre todo la segunda.
El Panamá de hoy, presidido por Martín Torrijos, hijo del general, es muy distinto del que dejó Noriega. Aunque algunos de sus hombres lograron reinsertarse. El caso más notorio es el del actual ministro de Obras Públicas, Benjamín Colamarco, que fue jefe de los Batallones de la Dignidad, grupo paramilitar norieguista que aterrorizaba a la oposición. No obstante el país ha dejado atrás esa época turbulenta. Vive cierta euforia económica, con un crecimiento estimado en el 2007 del 6,6 %, solo detrás de Argentina y Trinidad y Tobago en la región. Además ha recuperado su puesto como floreciente centro financiero internacional. Y ve como el turismo se convierte en una nueva e importante fuente de ingresos.
Y aunque Daniel Ortega haya vuelto a la presidencia de Nicaragua y Oscar Arias a la de Costa Rica, es evidente que la región es también muy distinta a la de las guerras de décadas pasadas.
Creado por Javier González Moral, a las 23:43
conflicto regional, Israel, Oriente Medio miércoles 25 de julio de 2007
Carta de un general israelí
Jerusalén.- Moshe Yaalon es un general del Ejército israelí en retiro, antiguo jefe del estado mayor, que hoy publica una carta abierta al enviado del Cuarteto, Tony Blair, en el diario Ma´ariv. Considero interesante hacer una reseña como aporte para entender el conflicto, con tantas aristas, intereses y enfoques. Afirma, por ejemplo, que es falsa la idea de que la solución al conflicto palestino-israelí es la condición para estabilizar Oriente Medio. Hay otros conflictos en la zona, añade, que no tienen nada que ver, como el que enfrenta al Islam jihadista con Occidente, a chiítas y sunnítas, persas y árabes, árabes nacionalistas e islamistas, etc.
Segunda idea: mucha gente en Occidente e incluso en Israel afirma que para solucionar el conflicto israelí-palestino se requiere concesiones territoriales por parte de Israel. En la situación actual, en la que el Islam jihadista es la fuerza emergente en la lucha contra Israel y Occidente, cualquier concesión isralí, territorial o de otro índole, en el marco de un acuerdo o hecho de forma unilateral, será el viento que hinche las velas del Islam jihadista. Estas concesiones no solo no ayudará a resolver el conflicto, sino que solo servirán para exacerbarlo. Lo probaría la retirada unilateral israelí de Gaza y del sur del Líbano.
No se entiende que el conflicto en la región no es territorial sino ideológico y que no se derrota una idelogía con concesiones territoriales. Una prueba es el fracaso de este enfoque antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando se intentó enfrentar de esta manera la ideología nazi.
El centro del problema entre israelíes y palestinos reside en que ningún liderazgo palestino está preparado para reconocer el derecho de los judíos a un estado, dice también este general israelí.
Una sociedad que inculca a su gente la cultura de la muerte es una sociedad con un mecanismo de autodestrucción. Véase sino Gaza. El movimiento nacional palestino es el movimiento nacional que ha recibido y recibe aún la mayor cantidad de apoyo político y financiero en el mundo, con estos resultados. ¿Qué han hecho los palestinos con los 7.000 millones de dólares que recibieron en los últimos años?, se pregunta el general israelí.
Propone Yaalon una estrategia de largo aliento que, básicamente, se aboque a reformas educativas, políticas y económicas, que puedan crear una sociedad civil que santifique la vida antes que la muerte, que defienda los derechos humanos y las libertades, que desarrolle una clase media y no una élite corrupta y millonaria. Y sugiere que no se gaste el dinero fortaleciendo a Abu Mazen (Mahmud Abbás, presidente palestino) ni a sus fuerzas de seguridad.
Para neutralizar el problema de los refugiados, por medios humanitarios, propone la creación de un fondo internacional que otorgue a cada familia una suma de dinero de entre 100.000 y 200.000 euros, a cambio de que renuncien a su estatus de refugiados.
En definitiva, afirma que el principal problema en la zona es el que enfrenta al Islam jihadista con Occidente. Y la ideología del jihadismo, asegura, no puede ser derrotada sin derrotar antes a los regímenes y organizaciones que la apoyan y alimentan.
Creado por Javier González Moral, a las 18:41 0
lunes 23 de julio de 2007
La difícil tarea de Blair
Jerusalén.- Algunos hablan de misión imposible. En la historia hay ejemplos de conflictos que han durado décadas y hasta siglos. Pero lo que no se puede negar es el reconocido entusiasmo y optimismo de Blair. Ni tampoco su éxito en otro conflicto que se enquistaba sin soluciones, como el de Irlanda del Norte.
Pero, efectivamente, el de Oriente Medio es la madre de todos los conflictos. Un primer dato a tener en cuenta es que actúa con un mandato reducido, el que le otorgó el Cuarteto, y que se reduce a cuestiones técnicas. Se le ha encargado la tarea de apoyo y fortalecimiento de la Autoridad Palestina y sus instituciones.
Aunque Blair seguramente querrá jugar un papel más activo, desde el punto de vista político y diplomático, los EEUU quieren tener el control absoluto sobre el desarrollo de los acontecimientos. E Israel no quiere intermediarios con los palestinos a la hora de negociar los asuntos de fondo: fronteras, estatus de Jerusalén y refugiados.
Está además el espinoso asunto de Hamas. El Cuarteto no quiere hablar con ellos e Israel lo consideraría inaceptable. Hamas ha pasado de rechazar el nombramiento de Blair (se mostraron indignados al considerarlo demasiado identificado con Bush), a advertirle que si los ignora su misión perderá credibilidad. Es más, Hamas dice ahora querer hablar con el ex primer ministro británico.
Pero el Cuarteto pretende justo lo contrario: anular la influencia de Hamas, para lo cual tienen que sostener a Mahmud Abbas y hacer creible y viable un gobierno palestino en Cisjordania. Unicamente la necesidad urgente de evitar una catástrofe humanitaria que ya es una realidad en Gaza, podría llevar a alguna forma de contacto con Hamas.
En cualquier caso Tony Blair está en una fase muy inicial de su trabajo. Este primer viaje a la zona es exploratorio. Viene a escuchar y a empezar a ganarse la confianza de las partes. Y uno de sus principales aliados va a ser Shimon Peres, otro incorregible optimista, dispuesto también a saltarse las reglas y los mandatos.
Claro que a Blair lo pueden neutralizar mucho más fácilmente. Que se lo pregunten si no a James Wolfensohn, que solo duró 11 meses en el mismo puesto (lo dejó en abril del 2006), y que en una reciente entrevista con el diario israelí Ha´aretz reconoció que su principal enemigo fue el gobierno de los EEUU.
Creado por Javier González Moral, a las 16:40 Etiquetas: conflicto regional, Israel, Oriente Medio, Palestina
sábado 14 de julio de 2007
Shimon Peres
Jerusalén.- A sus 84 años años, Shimon Peres fue tres veces primer ministro y ministro de casi todo, incluyendo las decisivas carteras de Exteriores y Defensa. Su carrera en la Knesset o parlamento comenzó en 1959. Es decir, lo había sido todo excepto presidente. A partir de este 15 de julio será el 9º jefe de Estado de Israel.
A pesar de su dilatada carrera política, se le considera el gran perdedor. Siempre que fue Primer Ministro lo fue por un acuerdo de rotación o por la muerte del titular. Llevó al fracaso al Partido Laborista, en cinco elecciones. En su primer intento para ser presidente, perdió hace siete años. Y en el 2005, fue derrotado también en las elecciones internas de su partido. Pero no hay duda de que Shimon Peres, nacido en Bielorrusia como Shimon Perski, es uno de los personajes más emblemáticos de la historia del moderno estado de Israel.
Participó en la guerra de la Independencia y en sus comienzos recibió la protección de David Ben Gurion. Como ministro de Exteriores, fue el gran negociador de la Paz con los Palestinos. Esto le valió el premio Nobel, compartido con Rabin y Arafat, tras la firma de los Acuerdos de Oslo de 1993. Y en el ministerio de Defensa, a través de diversos cargos, edificó la impresionante capacidad militar del país y convirtió a Israel en una potencia nuclear. Hace menos de dos años abandonó el Partido Laborista y se unió a su archienemigo político, Ariel Sharon, que también había roto con los suyos para fundar el partido Kadima.
Un reciente editorial (14 de junio) del diario israelí Ha´aretz, decía que a pesar de no estar en el mejor momento de su carrera política, Peres sigue siendo un invitado bienvenido de presidentes y líderes de todo el mundo, conoce cómo abrir puertas, impulsar iniciativas, apagar fuegos. Y que el gobierno debiera ser lo suficientemente inteligente para aprovecharse de esto. El cargo de presidente es en Israel fundamentalmente representativo, pero la larguísima experiencia de Peres teñirá sin duda el cargo y hará más difícil la labor de su primer ministro.
Shimon Peres, que acabará su mandato cuando tenga 91 años, es el último representante en activo de la generación que fundó el Estado de Israel.
Creado por Javier González Moral, a las 16:58 Etiquetas: Israel, Oriente Medio
jueves 12 de julio de 2007
Líbano, un año después
Jerusalén.- Nunca estuvo el sur del Líbano (y, por tanto, el norte de Israel), tan seguro como estos últimos meses. Treinta y cuatro días de guerra, 1.200 muertos y el posterior despliegue de los cascos azules de la ONU, dan una tranquilidad a Israel que, sin embargo, es absolutamente engañosa.
En efecto, Hezbollah sigue asentado en el sur del Líbano y se rearma. Ni el ejército libanés ni las fuerzas de la ONU pueden impedir el continuo flujo de armas procedentes de Siria e Irán. Líbano, además, está inmerso en una gravísima crisis política interna. El gobierno del primer ministro Fouad Siniora, no ha logrado imponer su autoridad en el conjunto del país y Hezbollah amenaza con un asalto al poder o un gobierno paralelo. Y lo que quizás es peor, al-Qaeda ha puesto un pie en el país a través del grupo Fatah al-Islam.
En Israel, la conducción de la guerra fue muy resistida. El llamado informe Winograd, en sus conclusiones provisionales, culpa al primer ministro, Ehud Olmert, al ministro de Defensa y a los responsables militares, de una mala gestión y planificación. La ministra de Exteriores, Tzipi Livni, compañera de gabinete y de partido del Primer Ministro, llegó a pedir la dimisión a Olmert.
La sensación que existe en Israel es que todos los frentes están como una olla a presión. La prensa no hace más que hablar de la posiblidad de una nueva guerra con Siria, impaciente por la devolución de los Altos del Golán ocupados por Israel en 1967 y anexados en 1981. Y en Gaza, Hamas sigue día a día atacando territorio israelí, como hacía Hezbollah desde el sur del Líbano.
Pero en la segunda guerra del Líbano se jugó algo más que un conflicto regional. Con el título de “Entonces... ¿ganamos?”, Ben Caspit publica hoy un análisis en el diario israelí Ma´ariv, en el que sostiene que Europa y Estados Unidos se movilizaron porque saben que si una fuerza pro-iraní (Hezbollah), toma el poder en el Líbano y al mismo tiempo se produce la retirada norteamericana de Iraq, se alentará el colapso de un islam moderado en Oriente Medio y la toma del poder por parte de los extremistas: “los egipcios, los jordanos, los saudíes, los israelíes, los americanos, los franceses, los británicos, los libaneses moderados, los estados del Golfo y todos los que apoyan la paz y la cordura en la región, se encuentran en un mismo bote que hace aguas”.
Y todo esto, además, con perspectivas de cambio político. Tanto Siniora, en el Líbano, como Olmert, en Israel, tienen las semanas contadas.
Creado por Javier González Moral, a las 9:23 Etiquetas: Israel, Líbano, Oriente Medio, Siria
lunes 25 de junio de 2007
Kirchner ya tiene adversario
No será candidato a las elecciones presidenciales de octubre, pero Mauricio Macri es ya el principal adversario del presidente Kirchner en la arena política, cómodamente dominada en los últimos años por el presidente argentino. La elección de Macri como futuro jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires (alcalde, intendente) y, sobre todo, la contundencia de su triunfo (60,9 % en la segunda vuelta), lo convierten en el hombre que ejecutará el diseño de la oposición.
Macri ha conseguido vencer y convencer a un importante porcentaje de votantes que no pueden ser identificados con la derecha tradicional. Con una considerable fortuna personal, procedente de una familia de empresarios que prosperó con la dictadura y con el menemismo, Mauricio Macri ha sabido presentarse como una derecha no tradicional. A ello contribuyó de forma muy importante la elección de Gabriela Michetti como su compañera de fórmula. Una mujer que, desde su silla de ruedas, ha sabido no solo humanizar al candidato; también le ha dado un contenido al programa de gobierno que por sí solo Macri no podía hacer creíble.
Ricardo López Murphy, el fugaz ministro de Economía de Fernando de la Rúa, era hasta ahora el claro favorito de la derecha pura y dura. Pero será el futuro alcalde de Buenos Aires el que tenga la principal responsabilidad de ungir al candidato que enfrente a Kirchner, no importa cuál de los dos sea el candidato presidencial. Elisa Carrió, por la izquierda, el citado López Murphy, por la derecha, y el respetado Roberto Lavagna, gestor de la recuperación económica argentina hasta que se peleó con Kirchner, se disputan este espacio opositor.
Si no lo pierde la ambición, Macri debería cumplir su mandato completo como intendente de la capital argentina, marcando diferencias con la clase política tradicional. Es decir, haciendo una buena gestión, combatiendo de frente la corrupción y cumpliendo su programa, que no es el tradicional de la derecha.
La ciudad de Buenos Aires, contrariamente a la provincia, fue siempre esquiva al peronismo. Pero hasta la debacle del presidente de la Rúa (2001), era terreno de la UCR (Unión Cívica Radical). Con Macri el centro derecha pone un pie en un distrito de importancia. Y puede constituirse en el núcleo de oposición al kirchnerismo, no tanto en las elecciones de octubre como en las siguientes.
Creado por Javier González Moral, a las 21:05 Etiquetas: Argentina
miércoles 13 de junio de 2007
Se busca: general Iturriaga Neumann
Chile.- En 1987, un militar represor, el mayor Ernesto "Nabo" Barreiro, disparó la primera rebelión de los carapintadas en Argentina, con su negativa a presentarse a los tribunales que investigaban los horrores cometidos en el campo de concentración conocido como La Perla, en la provincia de Córdoba. Sería la primera asonada, complicando el primer gobierno de la democracia, de Raúl Alfonsín. Conmocionó la vida nacional y condicionaría al gobierno al punto tal que el mismo hombre que ordenó iniciar los juicios contra los principales responsables de la dictadura, acabó dictando las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.
En Chile, 20 años después, el general Eduardo Iturriaga Neumann se declara en rebeldía al no aceptar ir a la cárcel para cumplir una pena de cincos años y un día que le impuso un tribunal por el secuestro (y desaparición) del militante del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionario), Luis Dagoberto San Martín Vergara, en 1974. Pero las circunstancias son absolutamente diferentes a las que vivía Argentina. Un día después de su paso a la clandestinidad, el hecho era recogido en el informativo de TVN (canal estatal), casi al final de su edición del mediodía. En La Tercera, ocupaba la página 18, compartiendo espacio con los obituarios o esquelas.
Pero el caso no es menor. El general Iturriaga fue jefe del Departamento Exterior de la DINA, los servicios secretos de Pinochet. En esa época, era conocido con el alias de "Don Elías". Como tal, está también imputado en el asesinato del general Prats y su esposa en Buenos Aires (30 de abril de 1974), y la justicia italiana lo condenó por el atentado contra Bernardo Leighton y su esposa en Roma (5 de octubre de 1975). Hay, además, un pedido de captura del juez Baltasar Garzón.
En el vídeo que Iturriaga hizo llegar a los medios informativos chilenos, asegura que fue sometido a un indebido proceso, "al igual que aproximadamente 500 integrantes de las FFAA (...) ante la mirada complaciente del gobierno". Con esto, el general represor intentaría provocar la adhesión de otros militares.
Iturriaga está amparado por la Coperffa (Coordinadora de organizaciones de personal en retiro de las FFAA), un lobby que bajo el lema de "Libertad a nuestros prisioneros", está destinado a reivindicar la dictadura pinochetista y a respaldar a los militares perseguidos judicialmente por los crímenes cometidos entonces. Sus acciones pueden verse en la página web del Movimiento Diez de Septiembre (por la víspera del golpe militar del ´73). Pero, como decía al principio, en el Chile de hoy no hay espacio para asonadas. Y el destino de Iturriaga Neumann será el Penal Cordillera, donde lo esperan antiguos compañeros en la DINA como los que fueron sus jefes, Manuel Contreras y Pedro Espinoza , además de otros conocidos represores.
Creado por Javier González Moral, a las 18:32 Etiquetas: Argentina, Chile, dictadura, militares
lunes 11 de junio de 2007
¿Crispación política?
Chile.- Ojeo el diario La Tercera (de derecha, como todos en este país) y me detengo en la página 7. Algo más de media página está ocupada por una entrevista con Lily Pérez, secretaria general y portavoz de Renovación Nacional (partido de derecha). Una de sus frases: "Nunca hay que caer en el error de la descalificación, estamos al borde de que la política en Chile termine en el peldaño más bajo y oscuro de la existencia pública". La ex diputada apuesta también por que el gobierno supere sus actuales dificultades en varios frentes ("lo único que espero es que el gobierno remonte y salga adelante") para que la oposición pueda poner sobre la mesa otros temas de discusión y hacer propuestas.
En esta misma página, Pablo Longueira, uno de los políticos más controvertidos de ese mismo partido, asegura que sería un error que la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados que estudiará los enormes problemas que está planteando el Transantiago, el nuevo sistema de transportes de la capital, se convierta en una caza a Lagos, el ex presidente que diseñó este sistema. La labor de dicha comisión, dice Longueira, debe ser indagar los cambios, las formas y quiénes son los responsables del nuevo modelo de transportes. "Pero más que responsabilidades, la gente lo que quiere son soluciones".
Mientras, veo en la televisión declaraciones de Iván Moreira, diputado de la UDI (todavía más a la derecha que RN), y que fue el último de los fieles de Pinochet. Durante su enfermedad fue de los pocos políticos que lo visitó en el Hospital Militar. Este vez también sale de un hospital, pero fue a visitar a la presidenta Bachelet, que está junto a su hija, afectada por una trombosis cerebral. Es evidente que hay grandes diferencias políticas entre ambos, pero Moreira vuelve a declarar (y no es la primera vez que lo hace), su respeto y admiración personal por la presidenta.
Hay muchos problemas políticos en Chile. La oposición es sumamente activa y cumple su papel. Uno de sus dirigentes, Andrés Allamand, ha publicado un libro, "El Desalojo", centrado en las razones que, a su juicio, justificarían el recambio de gobierno, aunque quedan todavía casi tres años para las próximas elecciones. Pero, viniendo de España, uno siente que la política hispana ya llegó al peldaño más bajo, que teme Lily Pérez.
Recuerdo que un viaje anterior (creo recordar que en diciembre pasado. enfermedad y muerte de Pinochet), una carta de un lector del mismo diario La Tercera, pedía a la derecha chilena que tomase nota e imitase lo que estaba haciendo la derecha española. Afortunadamente, al menos de momento, los conservadores chilenos dan muestras de un mayor sentido del Estado, más inteligencia y menos egoísmo.
Un último dato: en esa misma página 7 del citado diario, una foto con un pie de solo cuatro líneas, da cuenta del funeral de la familia Pinochet al cumplirse seis meses de la muerte del ex dictador. Cuando murió, Pinochet era ya una personaje irrelevante en la vida política chilena, ahora es sencillamente un personaje del pasado, cruel y sangriento, pero definitivamente del pasado.
Creado por Javier González Moral, a las 22:28 Etiquetas: Chile, España, Medios
sábado 9 de junio de 2007
La vuelta de Fujimori
Cuando Alberto Fujimori dio el autogolpe del 5 de abril de 1992, uno de sus objetivos fue ajustar cuentas con su antecesor, Alan García. Tan claras estaban sus intenciones que éste pasó a la clandestinidad, huyó del país y tuvo que soportar un largo exilio.
Pero las cosas han cambiado mucho y la política exige a veces olvidos y cambios inesperados. La recomendación de la fiscal de la Corte Suprema de Chile, Mónica Maldonado, a favor de la extradición de Fujimori, supone para García un contratiempo. Puede complicarle internamente su relación con el post-fujimorismo, liderado por su hija Keiko Sofía, vital para el presidente que no cuenta con la suficiente mayoría en el Congreso.
Con 15 parlamentarios (encabezados por Keiko Fujimori, la diputada que mejor votación consiguió en las pasadas elecciones), Alan García y Fujimori tienen algo que ahora le une, su oposición al militar ultranacionalista Ollanta Humala, principal fuerza de oposición. Por eso, el eventual regreso de Fujimori a Perú, enfrentando a la Justicia, pondría a prueba la alianza política entre el APRA, el partido oficialista, y Sí Cumple, nombre que agrupa a los seguidores del Chino, como todo el mundo llama en Perú al extraditable ex presidente.
Si finalmente se produce la extradición, Fujimori deberá enfrentar dos causas relacionadas con los Derechos Humanos, como las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, y otros nueve relacionados con corrupción. Las evidencias encontradas por la fiscal fueron demoledoras, según propia confesión.
Buena ocasión para un reencuentro con la justicia peruana que en el ´92 fue depurada por el propio Fujimori. Todavía recuerdo la tanqueta que durante semanas se instaló el mismo 5 de abril del ´92 en la escalinata del Palacio de Justicia, frente al hotel Sheraton. Fue, quizás, la mejor imagen para entender lo que Fujimori pretendió con su acción: instaurar un gobierno sin ningún control, para hacer y deshacer en el terreno político y también para que su grupo y su alter ego, Vladimiro Montesinos, llevaran a cabo sin problemas su labor de rapiña.
Para todos habría sido mejor que Fujimori siguiera en Japón. No solo para Alan García; a Chile, que oficialmente enfoca el problema como un caso estrictamente judicial, también le habría evitado enfrentar una cuestión que puede irritar a su vecino. Y esto en un momento en el que las relaciones bilaterales vuelven a sufrir algunas sacudidas derivadas del problema fronterizo.
|