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La Columna De Héctor
TU COHETE FÓSFORO ES MALO Y LO RECHAZO, MIS BOMBAS BIOLÓGICAS NO.
El colocar más abajo dos imágenes, una del arroyo Ayuí Grande en el centro de la Provincia de Corrientes, que como se ve en la fotografía sería construida equivocadamente por su impacto ecológico en una zona casi despoblada de la provincia de Corrientes, y la otra que refleja al puerto de la ciudad de Concepción del Uruguay, debo aclarar que lo he hecho al solo efecto de que el lector pueda visualizar, lo ridículo del comportamiento de los responsables del Gobierno Nacional, y sus seguidores desde la Primera Mandataria hasta el último Intendente y/o concejal kichneristas, pasando por las primeras espadas de la Sra. Presidente como el Canciller Héctor Tímerman, y el Jefe del Gabinete de Ministros el Dr., Aníbal Fernández, con respecto a la forma de reaccionar ante dos situaciones, que producirán impactos ambientales y diplomáticos, que solo se diferencian por la magnitud de cada una de ellas.
El Gobierno Nacional, ha reaccionado en forma furibunda contra la intención de un grupo inversor que proyecta construir un dique de casi trece metros de altura, para represar las aguas del Río Ayuí Grande; Un pequeño río que naciendo en el centro de la provincia del Taragüí, casi junto al sistema del Iberá, arrastra un promedio de cuarenta ( 40) metros cúbicos de agua por segundo, en dirección NO-SE, para desembocar en el Río Miriñay, tributario del Río Uruguay.
Lo que podría sin cortapisas entusiasmar a todos los que defendemos a la naturaleza, y a la calidad de vida de nuestros habitantes, de allí que decenas de ONGs, y miles de personas individualmente han enviado su apoyo al gobierno por esta acertada y valiente defensa de la ecología.
Claro todas estas personas están viendo sólo la parte menos importante de esta película que en su final mostrará al los gobernantes absolutamente apabullados, por su inentendible duplicación de concepción y acción, que nos demuestra no sólo a los Argentinos sino al mundo su ineptitud.
Los funcionarios, por que por un lado hacen lo que deben hacer; Tratar de impedir la construcción de ese más que pequeño dique, a erigirse en una región escasamente poblada, pero que produce negativos impactos ambientales, y como asegurara el Canciller, podría transformarse en una hipótesis de conflictos con la R. O del Uruguay; Solicitando al amigo gobierno de la provincia de Corrientes que revoque la autorización dada para habilitar esa construcción. Pero demostrando una irresponsable falta de conocimientos y/o uniformidad de procedimientos, La señora Presidente acaba de acordar hace muy pocos días en la ciudad de San Juan, con el Presidente del Brasil: La construcción de dos grandes represas sobre el Río Uruguay ( Garabí y Roncador-Panambí), a muy pocos kilómetros de la que rechazan, es decir con singularidades geográficas, climáticas y ambientales similares, pero con resultados muchos más perjudiciales, ya que al frenar, hacer crecer, retroceder, y sobredimensionar todos los afluentes del mismo, producirán los mismos impactos ambientales, que la represa rechazada, pero multiplicados por ciento veinticinco ( 125), dado que el Río de los Pájaros, arrastra 125 veces más agua que aquel casi insignificante, pero no por ello no impactante dique.
Donde más allá de las dimensiones, se agrava más este insólito proceder de los actuales gobernantes, al rechazar una la pequeña represa que se construiría prácticamente en medio de una zona de muy baja población, mientras que las dos que apoya el gobierno dejarán bajo las aguas 35.000 hectáreas, con pueblos enteros y hasta importantes ciudades de la provincia de Misiones, con la consiguiente multiplicación de la aumentada proporcionalmente proliferación de de vectores de graves enfermedades ( Dengue, Esquistosomiasis, Leishmaniasis, Leptopirosis, Chagas, Paludismo, Fiebre Amarilla, etc., etc.) , ya relocalizadas por ese monumento a la corrupción llamado Yacyretá.
En cuanto a la posibilidad de crear una hipótesis de conflicto con los hermanos Charruas, como asegurara el Canciller, y que por ello hablaría con su par uruguayo; También las diferencias son abismales, ya que el impacto sobre el río Uruguay del dique de Ayuí Grande, será casi imperceptible, por ser indirecto y absorbido por su colector el Miriñay que desemboca a su vez en el embalse de la represa de Salto Grande.
Es decir que el Uruguay que es también productor de impactos por ser dueño con Argentina de esa represa, no sólo no sentirá modificación alguna en los caudales que bajen, sino que no podrá abrir conflicto alguno por que de por si también es responsable del quiebre del discurrir natural de ese “Cielo azul que viajaba” ; Hasta a Sampayo le cambiaron la letra.
En cuanto a la otra cara, de esta cuestión, el frenar, regular, y/o manejar un caudal de 5.000 metros cúbicos por segundo, por construir represas aguas arriba; y si no me equivoco sin consultar al Gobierno Uruguayo, país que por más que este aguas abajo es dueño de ese curso compartido con Brasil y Argentina, eso si que seguro es una clara motivación para un severo conflicto, que se sumaría a los siguientes hechos:
Al frenarse semejante caudal, siempre reciente los volúmenes aguas abajo de los paredones, y si ya les es muy difícil llenar a pleno la represa de Salto para obtener la máxima generación de electricidad, mucho más lo será en el futuro, ya que los embalse impiden el vertido de los afluentes directos e indirectos.
- Al no bajar los actuales volúmenes el Río de la Plata donde ya se han producido bajantes más que pronunciadas, que se han reflejado claramente frente a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires llegando donde a tres mil metros de su puerto ha varado el buque Sky Wonders, en el 2007, y dejar sin aguas el espacio que rodea al Club de Pescadores, como lo muestran las imágenes que siguen.
Esta si que es una hipótesis de conflictos y no aquella pequeña represita que ni siquiera desemboca directamente en ese “ Pintor de nubes, camino con olor a mieles ruanas”.
Todo lo relatado es digno de ser analizado, pero lo que no son merecedores del menor análisis son dos hechos que darían libreto a un sainete superador a los de Alberto Vaccarezza por lo tragicómico.
El Gobierno Nacional y sus acólitos rechazan un pequeño mal y por contrario imperio apoyan a uno 125 veces superior.
- Lo triste es que sin medir lo ridículo que resulta rechazar a la más pequeña bomba biológica, no por que estén convencidos de que produce impactos ambientales considerables de las mismas características que Yacyretá, Corpus, Roncador-Panambí, Garabí, San Pedro que tienen escondida dentro de la manga, por supuesto en mucha menor no, ya han demostrado claramente que los temas ambientales no los preocupan.
Rechazan este pequeño dique por que favorecería a una persona que integra el Grupo Clarín; La mayor preocupación del Jefe del Grupo Pingüino, para las próximas elecciones...
¿ Como era lo que escribiera Cervantes?.
¡Ah ya me acuerdo! ; “ COSAS VEDERES QUE NON CREDERES” .
Héctor Horacio Dalmau. DNI. Nº 7.544.834 Diputado Nacional ( M.C.); Ex Sub Secretario de Ambiente Humano de la Presidencia de la Nación- hectordalmau@hotmail.com
EL PASO A PASO DE LOS AVANCES DEL BRASIL
Domingo, 08 de Agosto de 2010 23:21 |
Por Héctor Dalmau
La construcción de las represas sobre los ríos Paraná, y Uruguay y sus afluentes, afectarán aún más los cada vez menores volúmenes que necesita recibir el Río de La Plata para que no se mueran los puertos que nos permiten importar y exportar. De ocurrir esto los únicos favorecidos serán los puertos que Brasil ha venido desarrollando una política para cambiar el eje comercial norte–sur, que todavía favorece en alguna medida a la República Argentina, por el de oeste– este, que en cambio le da el monopolio del comercio internacional del Cono Sur.
La ignorancia y despreocupación de los gobernantes argentinos ha sido la constante en esta relación, con la excepción del gobierno de Juan Domingo Perón.
Ahora, en la cumbre del Mercosur en San Juan, la presidente Cristina Kirchner acordó en una reunión bilateral con su par brasileño Lula DaSilva (de la que no participó ningún representante de la República Oriental del Uruguay), construir con Brasil dos represas.
Una, Garabí, en la localidad correntina de Garruchos, cuyo embalse inundará todas las tierras por debajo de los 89 metros con relación al nivel del mar, Y más al norte, en la localidad misionera de Panambí, Mariposa, cuya altura alcanzará los 130 metros.
De construirse esas represas, que retendrán millones de metros cúbicos del ya sediento río Uruguay, los flujos que bajen hacia el Río de la Plata serán muy inferiores a los ya casi insuficientes. Tan escasos son que la Corriente del Niño, que desde diciembre nos visita, ya no nos inunda, como lo hacía históricamente cada ciclo alrededor de diez años.
Bajará tanto el aporte hídrico que será muy difícil que la hidrogeneradora de Salto Grande tenga los caudales necesarios para funcionar.
Además, ante las pronunciadas bajantes, todos sus afluentes sufrirán un efecto tobogán que los secará, como ya ocurriera con muchos arroyos entrerrianos al sur de esa represa. Ambos ríos verán afectado su provisión de agua potable a la población y se producirá el cubrimiento del estuario por aguas saladas provenientes de Océano Atlántico.
Con estos acuerdos, la Argentina otorgó al Brasil, país de aguas arriba, el 70 por ciento de su plan de reorientar a su favor las corrientes comerciales.
La Presidente argentina no se ha detenido a pensar en los irreparables perjuicios que arrojarán sobre el territorio de Misiones, que quedará atrapada por dos sistemas de agua quietas, con más de 40º de temperatura -absolutamente fatales-, como los que formarán las dos represas en el Uruguay, sumadas a la actual Yacyretá, que ya ha demostrado con muchos muertos los efectos devastadores sobre la calidad de vida de los habitantes.
Pero lo que nuestra jefa de Estado seguramente desconoce es que esas represas no representan todo lo que Brasil necesita para quebrar los ejes comerciales que nos favorecen, sino que, además, necesitará construir, también con la Argentina, la represa de San Pedro, unos kilómetros al norte de Monte Caseros.
Quiere así formar el contenedor que le permita navegar el río Ibicuí hacia el Puerto de Río Grande. Y completar de ese modo la unión navegable entre el referido amarradero de ultramar con todo el sistema del Amazonas y del Orinoco. Así, Brasil hundirá el sueño de Domingo F. Sarmiento, quien como presidente de la Nación, en 1870, quería unir los ríos interiores de Suramérica.
Hasta un niño se daría cuenta de que lo acordado nos perjudica en una dimensión tremenda ya que al quedarse nuestros puertos sin agua será el de Río Grande la salida del gran embudo del cono sur.
Sin embargo el quiebre de los ejes de circulación comercial norte-sur que están generando la perdida de la grandeza Argentina no se completará si no se concreta la brasilenización de las vías férreas que nuestro país construyera hace más de 100 años para unir nuestros puertos con Antofagasta y Valparaíso, en el Océano Pacífico chileno; con La Paz y Santa Cruz de la Sierra, en los altos y en los bajos bolivianos, igual que con esa conexión con el Ferrocarril Central del Paraguay.
Gracias a todo eso es que la Argentina recibe en sus puertos la producción de esos tres países para que desde ellos puedan partir hacia otros continentes.
*Argentina, siempre lo mismo
Ante esa intención brasileña de apoderarse de nuestros corredores ferroviarios, que les permitirían favorecer a sus puertos en detrimento de los más importantes de la Argentina ¿cómo reacciona el gobierno argentino?
Reacciona del mismo modo que lo hizo luego de ganarle la guerra al Imperio ( 1826-1828). O luego de la Batalla de Caseros (1852), con la intervención contra Rosas del ejército brasileño cuando en Buenos Aires se festejó “la liberación de los ríos”. O cuando, en 1864/5, pertrechaba con metralla argentina las naves de Pedro II, para que bombardearan Paysandú, hasta dejarla piedra sobre piedra. Fue poco antes del comienzo –gobierno de Bartolomé Mitre (1862/1868)- de la guerra genocida de la Triple Alianza (Brasil, Argentina y Uruguay), contra Paraguay. O como cuando entregó los 30.080 kilómetros cuadrados de Las Misiones Orientales en 1895; aceptando los requerimientos de Brasil.
Si bien no hay información sobre estos acuerdos –reserva funcional a los intereses del Brasil con la complicidad de hecho del gobierno argentino-, en la reunión de San Juan se presume que también se trató un proyecto conversado anteriormente por su gobernador, José Luis Gioja con el presidente Lula Da Silva.
Se trata de la intención de construir un túnel con Chile en la base de la Cordillera para establecer “una nueva traza del corredor Bioceánico”, que así dejará de unir el Pacífico con nuestros puertos para hacerlo con los brasileños del Océano Atlántico.
Virtual certificado de muerte para los de Buenos Aires, La Plata y Montevideo. Estos acuerdos no deben ser ratificados por el Congreso de la Naciòn.
Sería ratificar la planificación de geopolíticos brasileños como Travassos, Golvery Do Couto E. Silva, Azeredo Da Silveyra, Garrastazú Medici y Teresina de Castro. Ideas de los años treinta que entraron en plena acción cuando fueron echados por tierra los acuerdos de Perón con Getulio Vargas. Veinte años más han planificado este Brasil, que no es el producto de los pocos años que gobierna Lula Da Silva.
Brasil expulsa en los hechos, no en las palabras, la integración con la Argentina.
¿O acaso la represa de Itaipú tiene esclusas que permitan la navegación desde nuestro país hacia el interior del Brasil? ¿ Por que ya han varado muchos buques de buen calado tanto en el Paraná, como en el Río De La Plata? ¿ Por que la hidrogeneradora de Salto Grande carece con frecuencia de los caudales necesarios para funcionar a pleno? ¿Por qué Brasil no quiere compartir con Uruguay y la Argentina los controles sobre el río Uruguay?
Ni en dictadura ni en democracia nunca ningún gobierno nacional ha reaccionado ante este avance demoledor del Brasil sobre la Argentina. Nunca hubo, siquiera, una discusión en el Congreso de la Nación. Antecedentes que explican los acuerdos y los silencios de San Juan.
(*) Ex diputado nacional peronista por Misiones durante dos períodos y ex secretario de Medio Ambiente de la Nación.
Actualizado (Martes, 10 de Agosto de 2010 08:52)
RÍO URUGUAY, EL DE LA VIDA QUE YA DEJÓ DE SER
Miércoles, 28 de Julio de 2010 10:39
Por Héctor Dalmau
Mamá preparaba a sus cinco hijos para entregarlos limpitos y almidonados a papá cuando, en aquellas mañanas de sábado, los llevaba al puerto, de la Concordia natal. El sólo hecho de llegar, de ver sus instalaciones y la costa uruguaya con sus cerros, así como las playas y las aguas azules, representaban a mis siete u ocho años un cuadro de bellezas que jamás podría olvidar.
Recorrer las ocho cuadras que separaban a nuestra casa del puerto, hacía que con cada paso palpitaran más rápidamente nuestros corazones. Es que en ese puerto íbamos a encontrarnos con el vapor de pasajeros que recorriendo el río Uruguay unía nuestra ciudad con Concepción del Uruguay y Buenos Aires.
Y lo que realmente nos fascinaba era que veríamos acuatizar al hidroavión, que luego de las maniobras de descarga y carga de pasajeros, volvía a despegar, con las aguas divididas que se elevaban a sus costados hasta casi taparlo, carrera excitante por el rugir ensordecedor de los motores que era mayor en el despegue. Realmente, espectacular.
Eran días mágicos, y tan fuerte la impresión que producían que durante la semana jugábamos entre los hermanos a adivinar que vapor y/o “ paquete “, como lo llamaba mi papá, iba a aparecer. A mi me gustaba el “Washington”, con sus enormes ruedas de paletas laterales y sus enormes chimeneas de la cual salían bocanadas de humo negro. Cada uno de mis hermanos tenía su preferencia, como ser el “Washington”, “Artigas” , “Ciudad de Buenos Aires”, “Ciudad de Asunción”, etc.
Todos los días discutíamos sobre cual era el más lindo, seguros de que jamás podríamos viajar en ellos dado que los costos de sus pasajes eran prohibitivos para la familia de un ferroviario. Mañanas inolvidables, a lo que se le sumaba la visita al hermoso balneario por la tarde para gozar de las aguas y aprender a nadar en ese curso que un poeta uruguayo ( Sampayo) denominara “ Un cielo azul que viaja “ y otro misionero ( Ramón Ayala ) lo comparara con una serpenteante Curiyú.
Pero la vida - que tiene sus cosas-, nos sorprendió un día con la novedad de que utilizando los pasajes con camarote gratis en el ferrocarril ya nacionalizado podíamos viajar en esos barcos a la ciudad de Buenos Aires. El servicio se iniciaba en Posadas y luego de parar en todas las estaciones mesopotámicas, llegaba a Concepción del Uruguay, en cuyo puerto transfería pasajeros y cargas a uno de esos vapores que tanto admirábamos y que creíamos que nunca íbamos a poder gozar.
Imborrable experiencia, comer de noche en su más que elegante restaurante, para lo cual papá nos había preparado dibujando previamente una mesa con sus platos diferentes, cubiertos y tipos de vasos y copas, sin dejar de lado las servilletas. Y sin olvidarse de enseñarnos como comportarnos cuando quien nos atendiera nos ofreciera una especie de compotera de plata para que allí, en la misma mesa, nos laváramos las manos.
Papá denominó a esa especie de ceremonia como “ Agua Manil”. Antes de zarpar dado que el trasbordo del tren al vapor era muy lento, papá se dedicó a que repasemos todo lo que nos había enseñado, remarcándonos que al igual que en casa debíamos limpiarnos los labios antes de beber y nunca apoyar los codos en la mesa. El viaje nocturno no ofrecía nada más interesante pero al amanecer cuando el “Artigas” se introdujo en la zona de confluencia con el Paraná, el barco comenzó a moverse de tal forma que nos dio miedo.
Esta situación mejoró mucho cuando mi padre nos mostró la isla Martín García y nos dijo que ya estábamos en el Río de la Plata y que pronto llegaríamos a destino. Ël quería que viésemos la aparición de la ciudad de Buenos Aires que, según decía, brotaba de golpe de las aguas del río color de león. Y así fue, apoyados en la baranda ubicada en la toldilla mirando hacia la proa del buque apreciamos por primera vez la redondez de la tierra, y cómo en ese límite que formaban las aguas y el cielo llamado horizonte, sorpresivamente, comenzaron a aparecer desde el corazón del agua los rascacielos de esta maravillosa ciudad.
Ese inolvidable viaje marcó en mí una pasión por el río Uruguay, de tal manera que al conocer Salto Grande –donde luego se construiría la represa- creí que nada en el mundo superaría semejante belleza, Claro no había conocido todavía las Cataratas del Iguazú.
* Cuando los ríos eran libres
Por eso es que hoy en mis nerviosos desvelos afloran los recuerdos de aquellos tiempos en los que nuestros ríos, especialmente nuestro Uruguay, para los que nacimos a su orilla, discurrían libres de represas, o sea libres también de contaminaciones por agrotóxicos y efluentes industriales.
Era cuando los caudales de sus aguas los proveía la naturaleza ya que, hace tan solo 60 años, las selvas eran las productoras de las evaporaciones necesarias para mantener el ciclo del agua, intacta en sus nacientes y recorrido ya que no faltaban lluvias.
Hoy el mal llamado progreso se llevó los vapores y a los hidroaviones y está matando a esta maravilla de la naturaleza –lo mismo que en la cuencaplatina- con las temidas represas que aumentan el efecto invernadero con focales cambios climáticos, aparte de promover la multiplicación de los vectores de muy duras enfermedades erradicadas en el pasado por la acción de honorables médicos, como el doctor Ramón Carrillo.
Algo más grave aún: cinco son las represas que regulan y retienen las aguas desde sus nacientes pero la planificación de diecisiete diques más, sumados a la falta de lluvias por la desaparición de las selvas, marcan la inexorable pérdida de caudales de todos nuestros ríos condenados a perder la operabilidad de sus puertos y la distribución de sus aguas para la potabilización y distribución a las ciudades que hasta hoy atienden esos servicios.
Estas obras rompen los equilibrios en el esquema hídrico de la región no proveyendo sus aguas al Río de la Plata, puerta de entrada y salida de nuestra producción. Buenos Aires ni siquiera mira la irremediable pérdida de sus intereses como ya se está reflejando con sus lechos sin agua.
Alcanza con visitar la isla de Martín García a la que no dentro de no mucho se llegará caminando desde Uruguay. Si en estos momentos notamos ingentes pérdidas de caudales en el río Uruguay, por la retención que realizan tan solo cinco represas, ¿qué ocurrirá cuando estén colmatadas a pleno las ventidos sobre lo que fuera el “Río de los Pájaros”.
¿No será el momento en que nuestros diplomáticos y legisladores pongan sus ojos sobre la desactualización de los tratados del Río de la Plata , así como también del Uruguay? ¿Acaso Brasil, país de aguas arriba que controla ambos cursos, puede quedar al margen de los acuerdos que defiendan los cursos? ¿Acaso no gravita el tratado firmado por tres dictadores ( Videla , Stroessner y Garrastazú Medicci.) por Corpus e Itaipú que habilita a Brasil a casi secar el Río Paraná como lo hace por momentos con las Cataratas del río Iguazú por la retención de cinco represas? ¿Se puede dejar de acordar y reglar el manejo del Río Paraguay y sus afluentes como el Bermejo, el Pilcomayo, además del Iguazú, para asegurarnos que no se termine la producción de aguas pluviales en sus altas cuencas? ¿Cómo lograr sino la recepción de volúmenes similares a los que bajaban antes de esas nefastas construcciones?.
Qué lejos quedaron aquellas aguas profundas y ese puerto al que una vez, allá por 1946, papá nos llevara ya no para admirar los vapores y los hidroaviones, sino para apreciar un pequeño barquito, casi un yate, que se llamaba “Tecuara” desde cuya cubierta un apuesto señor nos sonreía y una hermosa mujer rubia nos tiraba besos. Eran Perón y Evita llevados por las aguas del río de nuestros sueños.
gCuando la Patria está en peligro todo es lícito; menos dejarla perecer”, nos enseñó el padre de la Patria, don José de San Martín, nacido en las riberas de ese río. No es con guerras que se triunfasino con decisiones inteligentes de sus gobernantes. El Bicentenario debe ser la adaptación de ese llamado de “argentinos, a las cosas” de Ortega y Gasset para que por fin construyan su futuro y no mueran por la inacción y estupidez del presente.
Vapor "Washington" y a lo lejos la costa uruguaya.
Este texto fue hecho llegar a la embajada del Uruguay para ser entregado al presidente de la República hermana con motivo de su visita del 28 de junio de 2010 en la que se firmaron con la presidente argentina Cristina Kirchner acuerdos de monitoreo sobre las aguas de ese río.
(*) Ex diputado nacional y subsecretario de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Nación. Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Actualizado (Sábado, 07 de Agosto de 2010 10:57)
LA DESAPARICIÓN DE UN PARAÍSO
La provincia de Misiones en el Nor-Este de la República Argentina, es todavía lo más parecido a lo que se podría considerar el Paraíso Terrenal, ya que más allá de las tremendas consecuencias negativas que le acarrearan el embalse de Yacyretá y la tala de casi la totalidad de su masa selvática, todavía conserva mucho de aquello que permitió que el país la llame “ LA HERMOSA”, y no es para menos, si uno la recorre por tierra desde el Sur hacia el Norte a medida que avanza los paisajes y los verdes son cada vez más lindos, y como la frutilla de un postre allá donde del río que marca el límite con Brasil, irrumpen las mundialmente famosas Cataratas del Iguazú, sin dudas la maravilla natural más excelsa del mundo, más allá de que cada año ante la falta de lluvias producto de la desaparición de las selvas y el cierre de las compuertas de seis represas se secan
EN LAS CATARATAS DEL RÍO IGUAZÚ MÁS DEL 90% DE SUS SALTOS ESTÁN EN MISIONES. EN LOS ÚLTIMOS AÑOS SE HAN SECADO VARIAS VECES POR LA RETENCIÓN DE CAUDALES QUE REALIZA BRASIL POR MEDIO DE SEIS REPRESAS CONSTRUIDAS EN SU CURSO
Más allá de estas Cataratas nuestra querida provincia tiene gracias a su geografía y su historia otros lugares que sin dudas generaría la envidia de cualquier habitante del mundo, ya que al ser su topografía muy quebrada, estar rodeada de ríos muy caudalosos y estos recibir a cientos de afluentes que bajan de las altas sierras cubiertas de selvas milenarias, transforma cualquier recorrido turístico o no en una verdeara conjunción de bellezas muy difícil de describir, que hasta podrían competir con las incomparables cataratas ya mencionadas como por ejemplo los Saltos del Moconá, en los que el Río Uruguay que fija el límite con Brasil a medida que discurre hacia el Sur se va despeñando en una especie de herradura natural que lo transforma en una de las rarezas geológicas más caprichosas del mundo.
Al estar frente a ellos es muy difícil entender como puede un río mostrar tantas alternativas para solazar la vista de tal manera ya que si uno lo navega al dar la vuelta a uno de sus recodos se verá rodeado de aguas que se despeñan desde los 4 puntos cardinales; En fin lo que no se puede describir acabadamente con palabras, es bueno intentar con una fotografía.
LOS SALTOS DEL MOCONÁ EN EL RÍO URUGUAY .
Esta maravilla que ante la que seguramente el poeta repetiría aquello de “¿ Que Pincel podrá pintarlos sin disminuir su belleza, que lengua humana alabarlos; Que sólo el genio en su grandeza puede sentir y admirar ?”, al igual que los Saltos del Guairá y/o Sete Quedas, que fueran cubiertos por las aguas del embalse de la represa de Itaipú, también desaparecerían si se construyen las represas de Roncador y Garabí sobre el que fuera el “ Cielo Azul que viaja “( al decir de Cesar Sampayo ) o la “ Gigantesca Curiyú “ como lo describiera en gran Ramón Ayala.
Pero el daño no se circunscribiría a las aguas del río Uruguay en lo que se refiere a inundaciones y degradación de las aguas del que también fuera denominado “ El río de los Pájaros” y que el progreso con sus desiertos verdes de coníferas y la tala de las selvas que todavía los circundan, y que de no mediar una acción firme de los pobladores sin dudas será una réplica del mitológico lago Aornos; Aquel que fuera consagrado a Perséfone. ( Áornos significa 'sin pájaros', el lago al que no se acercan los pájaros), sino que al crecer las aguas frenadas por las represas estas inundarán miles de hectáreas hoy productivas y/o cubiertas de selvas que cubren con su fronda, a arroyos verdaderamente paradisíacos, que en los duros veranos de la tierra roja, ofrecen toda su frescura y belleza para el goce de sus habitantes.
Muchos metros de aguas quietas algunas a alturas que sobrepasan a la de los árboles, y en permanente estado de degradación serán por los procesos de “Eutroficación y Estratificación” verdaderos criaderos de vectores de las terribles enfermedades que ya nos aquejan por culpa de Yacyretá, como así también la condena para la actual fauna íctica de los mismos.
Estas situaciones que ya se manifiestan al occidente misionero producidas por el embalse que desplazó al viejo río Paraná, se potenciará si los intereses espurios que impulsan esas obras anti-ecológicas logran sus objetivos y construyen las tres represas que impulsan Corpus, Garabí y Roncador:
NINGÚN ARROYO DE LOS QUE HOY DESEMBOCAN EN LOS RÍOS PARANÁ Y URUGUAY, PODRÁN HACERLO, QUEDANDO MISIONES ATRAPADA DESDE EL ORIENTE Y EL OCCIDENTE POR AGUAS QUIETAS Y DEGRADADAS, Y SUFRIENDO LA DESAPARICIÓN DE TODOS SUS LUGARES TURÍSTICOS.
SALTOS DEL ARROYO TABAÍ TRIBUTARIO DEL RÍO PARANÁ
si esto parecería increíble y producto de una mente enfermizamente mal intencionada, basta observar el tremendo cambio experimentado por el Arroyo Mártires Chico que separa a la ciudad de Posadas de su aeroparque, que me permito graficar para su mejor entendimiento:
Este más que pequeño curso de agua que nace a pocos kilómetros de la ciudad capital de la provincia, al llegar a ella no era más que un insignificante ( Para los misioneros) arroyuelo, como lo muestra la siguiente imagen, que refleja que todavía no ha sufrido en ese lugar al pasar por debajo de la ruta nacional Nº 12. a algo menos de 4-000 metros de su antigua desembocadura en “El Padre del Mar”
Creado y llenado el embalse la fuerza de este lo ha frenado obligándolo a retroceder, crecer, ensanchar y degradarse de tal manera que se a transformado en una enorme “Bomba Biológica” que amenaza a toda la población posadeña, como lo muestran las siguientes fotografía.
EL EX MÁRTIRES CHICO, EN PLENO PROCESO DE EUTROFICACIÓN
inexorablemente ocurrirá en toda la provincia, por más que lo quieran disimular, no tienen nadie la formula para evitar que esto suceda, y por lo tanto el suelo misionero no sólo pierda lo que le queda de su inapreciable calidad de vida actual, sino que se transforme en una reproductora de enfermedades propias de las regiones calurosas que ya dicen presente día a día, por lo cual no es necesario nombrarlas-
Me pregunto; ¿ si es justo que toda la responsabilidad de producir la energía que el país necesita recaiga sobre correntinos y misioneros, mientras se desaprovechan los vientos existentes en todo su territorio a partir del paralelo de 30 grados aptos para cubrir las sus necesidades energéticas e inclusive permitir su exportación?. Siempre pienso si para hidrogenerar tan sólo se necesita que el agua haga girar las turbinas, pero para lo cual hay que modificar el paisaje, la geografía y la calidad de vida de millones de personas que habitan las regiones donde las construyen, por que utilizando el mismo principio es decir hacer girar turbinas, no le encargamos esa tarea a los vientos, con los cuales hemos sido más que beneficiados los argentinos por el Supremo Hacedor , como los famosos e incontenibles vientos cordilleranos, como el Zonda los que como lo muestra la imagen se generan en el Océano Pacifico y al cruzar la cordillera azotan a las provincia cuyanas, y se unen al Pampero para provocar inconvenientes hasta el río de la Plata,
Y ni que hablar de los vientos patagónicos sean desde la cordillera y/o el Océano Atlántico, los que son más que aptos para producir energía eólica, que superen nuestras necesidades y nos permita exportan con grandes beneficios para el país-
VIENTOS PATAGÓNICOS EN EL CHALTEN
Otra de las preguntas que me hago a diario, que harían con tantos vientos los dinamarqueses por ejemplo que deben instalar costosas construcciones inclusive submarinas para posibilitar el aprovechamiento de los vientos para generar energía
Esta desaprensión en la planificación de grandes obras que sólo sirven para posibilitar negociados en nombre del “ Progreso”, es la que apunta a hacer desaparecer lo que queda de este verdadero Paraíso Terrenal, pero terráqueo, llamado provincia de Misiones
Quiera Dios que los pueblos entiendan que más allá de las diferencias políticas lógicas, hay obras que no se deben hacer, y se debe luchar contra aquellos que por negocios personales, puntuales y mezquinos son capaces de condenar a poblaciones enteras, a perder su calidad de vida. Esto lo escribo clamando con casi desesperación:
¡¡ VOLVÉ ANDRESITO VOLVÉ !!*
Héctor Horacio Dalmau hectordalmau@hotmail.com
* El Comandante Andrés Guaçurarí, aborigen guaraní, aseguro con sus hermanos la pertenencia de la provincia de Misiones para la República Argentina.
Según el escritor griego , el Averno sería un lago. Relata como desde la , descendió hacia el mar y realizó unas obras a orillas que ocupa el cráter de un apagado entre y , antigua colonia . La palabra averno viene de los vocablos griegos a: 'sin' y ornis: 'ave'. Esta etimología se refiere a que las aves no cruzaban este lugar por ser un cráter que expulsaba gases tóxicos.
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Por BBC Mundo, BBC Mundo, Actualizado: 31/03/2010 No hay solución al cambio climático, advierte experto
James Lovelock, el científico que desarrolló la hipótesis de la Tierra como un organismo, dijo a la BBC que ya es demasiado tarde.
El científico dice: “Es demasiado tarde para salvar al planeta”.
Contesto: Creo que se equivoca, al tomar una posición facilista fatalista y sumamente cómoda, al punto de asegurar más adelante que “ La tierra se haga cargo de si misma”. Ésta es la conclusión del profesor James Lovelock, el científico británico que desarrolló la Hipótesis de Gaia, una teoría que sugiere que la Tierra es una vasta unidad cuyos componentes interactúan, manteniendo un equilibrio, que, durante miles de años, ha favorecido a la especie humana.
Contesto:
Sin dudas que esa teoría es real, por que nada más real que el hecho de haber favorecido por miles de años a la clase humana; Pero también es real que esta ha roto sistemáticamente los equilibrios naturales, en favor de los intereses dominantes de cada época, en paralelo con la evolución del conocimiento.
En entrevista con la BBC, Lovelock aseguró que la única esperanza de cara a un cambio climático completamente impredecible, es que la Tierra se "haga cargo" de sí misma Y aunque las palabras del científico no son muy alentadores, no atribuyó la responsabilidad a los seres humanos por el estado en el que se encuentra el planeta.
Contesto;. Este mensaje desalentador y que según agrega quien edita esto, no atribuye responsabilidad a los seres humanos, más allá de ser de una negatividad que espanta, es mezquino y cercenador de las esperanzas que los responsables de generar opiniones no deben coartar, habida cuenta de que así como hay humanos que destrozan el planeta, hay quienes ( Y no son pocos) quizás con menos recursos queman sus horas y hasta sus vidas estudiando la posibilidad de encontrar el camino para no llegar a las agoreras predicciones, de las que habla este Sr.
Soy un convencido de que si la humanidad se lo propone encontrará las soluciones, habida cuenta de que todavía existen recursos naturales suficientes para la subsistencia de las especies.
"Nosotros hemos apretado el gatillo, pero no somos culpables. No nos propusimos deliberadamente calentar el mundo, pero como resultado de lo que hicimos -construir civilizaciones-, iniciamos un cambio", afirmó Lovelock.
Contesto:
Al asegurar que; “Nosotros hemos apretado el gatillo, pero no somos culpables”, realmente es de una liviandad tan grande tan grande, que no merecería ser tenida en cuenta ni para contestarle, pero me atrevo a hacerlo para recordarle que en ese “ Nosotros” estamos todos los que pasamos los setenta años, por que fuimos Nosotros los que miramos para el costado, mientras en los tiempos de nuestras vidas miramos pasar acontecimientos que han cambiado hasta la sutentabilidad de planeta que allá por 1945 es decir cuando el que esto escribe tenía solo ocho años la población mundial alcanzaba tan solo a dos mil cuatrocientos millones de seres, ( desde la supuesta aparición del primer humano, calculada en ciento noventa y cinco mil años ) y en tan sólo sesenta y cinco años, ( 65 ) se elevó a más de seis mil millones ( 6.000.000.000). Si no nos hacemos responsables de esto sin dudas, estamos mirando realmente para otro lado.
En tal sentido creo que es bueno preguntarle al distinguido científico; Si no hay una enorme culpabilidad humana en el hecho de que el aumento de la población que hoy aflige tanto haya sido tan dispar, habida cuenta de que por ejemplo Italia duplica su población cada mil años ( 1.000), y toda África en tan solo treinta y tres ( 33).
Modelos vs. Realidad. Por otra parte, el experto predijo que el clima de la Tierra no se acomodará de forma conveniente a los modelos climáticos elaborados por los científicos. "Si tomas la última Edad de Hielo (...) pasaron cerca de 2.000 o 3.000 años hasta que la temperatura se calentó en 5º y no fue una curva suave y pareja como predicen los mod |